Cuando se invierte en buenas ventanas, con perfiles de altas prestaciones y vidrios bajo emisivos, es habitual centrarse solo en la carpintería.
Sin embargo, hay un elemento clave que muchas veces se pasa por alto: la persiana y su cajón.
Una elección incorrecta puede hacer que un cerramiento de alto nivel pierda gran parte de su rendimiento térmico y acústico.
Elegir bien, en cambio, garantiza un conjunto equilibrado, eficiente y duradero.
1. La persiana: parte del cerramiento, no un complemento
La persiana no es un accesorio. Forma parte del sistema de cierre del hueco y condiciona directamente:
- El aislamiento térmico del conjunto
- El aislamiento acústico
- La hermeticidad
- El confort interior
Por eso, debe elegirse en coherencia con el tipo de ventana y el nivel de prestaciones buscado, ni por defecto ni por exceso.
2. Primer paso: ¿qué tipo de ventana tienes?
Ventanas estándar
- PVC o aluminio sin rotura térmica avanzada
- Vidrios dobles básicos
- Rehabilitación sin altas exigencias energéticas
👉 Necesitan una persiana y cajón funcionales, con mejora térmica razonable.

Ventanas de altas prestaciones
- PVC multicámara o aluminio con rotura de puente térmico.
- Vidrios bajo emisivos
- Viviendas eficientes o de nueva construcción
👉 Requieren una persiana y un cajón que no se conviertan en el punto débil del conjunto.

3. La lama: el equilibrio es la clave
Uno de los errores más comunes es pensar que “cuanto más grande o pesada la lama, mejor”.
La realidad es que cada conjunto necesita su lama adecuada.
Lamas térmicas de gama media (43-45 mm)
- Excelente equilibrio entre:
- Aislamiento térmico
- Aislamiento acústico
- Peso y maniobrabilidad
- Ideales para:
- Ventanas de PVC y aluminio de gama media-alta
- Viviendas donde se busca eficiencia sin sobredimensionar
👉 Es la opción más racional en la mayoría de viviendas actuales.
Lamas de mayor tamaño (50-55 mm)
- Pensadas para:
- Grandes huecos
- Exigencias térmicas muy altas
- Proyectos arquitectónicos de alto nivel
👉 No siempre aportan una mejora proporcional si el resto del conjunto no lo acompaña.

4. El cajón: el gran olvidado… y el mayor responsable de pérdidas
Un error frecuente es invertir en una buena ventana y colocar un cajón convencional.
El resultado es claro: el cajón se convierte en el principal punto de fuga térmica y acústica.
Según el nivel de aislamiento del conjunto, estas serían las recomendaciones:
🔹 Ventanas estándar o rehabilitación básica
- Cajones compactos con aislamiento integrado.
- Mejora térmica notable frente a soluciones tradicionales.
👉 Modelos recomendados:
- Cajones compactos PERSAX de gama estándar, pensados para rehabilitación y prestaciones básicas

CAJÓN ESTÁNDAR
🔹 Ventanas de gama media–alta
- Cajones con mayor nivel de aislamiento térmico
- Buen equilibrio entre prestaciones, espacio disponible y coste
👉 Modelos recomendados:

CAJON ENERGY

CAJÓN CUBE
🔹 Ventanas de altas prestaciones o grandes ventanales
- Cajones con aislamiento térmico y acústico optimizado
- Diseñados para no penalizar el rendimiento del cerramiento
👉 Modelo recomendado:
- CUBE PASSIVE 2.0, especialmente indicado para huecos grandes ( tamaño de 225) y para viviendas eficientes.

5.El tamaño del hueco: un factor decisivo
La profundidad y tamaño del hueco condiciona la elección del cajón y de la lama:
- Profundidades ajustadas → soluciones compactas pero eficientes
- Grandes ventanales → sistemas que permitan un buen enrollamiento sin comprometer aislamiento
Una buena elección permite aprovechar el espacio disponible sin perder prestaciones.
6. Entonces… ¿cómo elegir bien?
La clave está en la coherencia del conjunto:
✔ Ventana de altas prestaciones → persiana y cajón de altas prestaciones
✔ Ventana estándar → solución equilibrada, sin sobrecostes innecesarios
✔ Grandes huecos → lama y cajón correctamente dimensionados
✔ Objetivo real de aislamiento → ni quedarse corto ni pagar de más.
7. Calidad, experiencia y fiabilidad: un factor clave, sea cual sea el nivel de aislamiento
Independientemente del nivel de aislamiento que se busque, hay un criterio que siempre debe cumplirse:
elegir fabricantes con calidad contrastada y experiencia demostrada.
La persiana es un elemento sometido a uso diario, agentes climáticos y exigencias mecánicas constantes.
Por eso, el diseño del sistema, la calidad de los materiales y el conocimiento técnico acumulado son determinantes para garantizar:
- Durabilidad
- Funcionamiento fiable
- Prestaciones reales a lo largo del tiempo

En PERSAX llevamos 50 años fabricando sistemas de persiana, evolucionando nuestras soluciones para adaptarnos a nuevas normativas, nuevas exigencias energéticas y nuevas formas de construir.
Porque el confort y la eficiencia no dependen solo de elegir un buen producto, sino de elegir a un fabricante con experiencia.
¿Tienes dudas sobre qué persiana y qué cajón encajan mejor con tus ventanas?
Nuestro equipo técnico puede ayudarte a elegir la solución más adecuada según tu tipo de cerramiento y el nivel de aislamiento que necesitas.📤 Contáctanos
